Sus números de forma general no fueron los mejores, ni los acostumbrados a ver en sus actuaciones, pero el pelotero santeño José Solís demostró este año una vez más por qué es considerado el mejor jugador del béisbol nacional.
Nos es para menos, Solís se coronó campeón bate por cuartas vez en su carrera, tras terminar esta temporada con promedio de .366 producto de 37 imparables en 101 turnos al bate.
Sus más cercanos rivales fueron el chiricano Víctor preciado con .333 y el colonense Leroy Mckenzie con .323.
Las tres primeras coronas de bateo que ganó fueron de forma seguida; en 1996 con promedio de .521, en 1997 con porcentaje de 565 y la de 1998 con 486.
Es el séptimo título de bateo que se lleva la provincia de Los Santos.
OTROS PREMIOS
Los batazos de cuadrangulares fueron dominados por Luis Iglesias de Chiriquí, quien dio cinco, en nueve partidos.
Por la distinción de mejor empujador de carreras hay un empate entre el chiricano Freddy Herrera y el herrerano Héctor Avila con 24.
En las carreras anotadas, también hay una igualdad, en 25 entre el Rodolfo Aparicio de Chiriquí y Avelino Asprilla de Colon con 25 cada uno.
Los premios para los lanzadores cuentan con un empate con foja de 5-0, entre el chiricano Franklin Rodríguez y Rodrigo Tello de Herrera.
La efectividad fue dominada por Tello con 0.36, tras permitir dos carreras limpias en 49.2 entradas lanzadas.
Los ponches fueron propiedad del izquierdo herrerano Roger Deago con un total 84, seguido por Miguel Gómez de Colón con 70 y Lenín Picota de Los Santos con 65.