La selección juvenil de Panamá regresó ayer, después de una pobre presentación en el mundial Sub-20 que se disputó en Emiratos Arabes Unidos, donde no obtuvo punto.
Muchas dudas dejó el equipo dirigido por Gary Stempel. En los tres partidos que disputaron se dedicaron a defender y mostraron una débil ofensiva.
Los pupilos de Stempel sólo ganaron experiencia en esta aventura mundialista.
Una selección que no ataca, no gana, eso fue lo que le sucedió a Panamá en el mundial. Los delanteros lucieron impotentes ante los defensas rivales, y no es que los istmeños se hayan enfrentado a rivales de trayectoria, ellos con lo justo superaron al plantel tricolor que finalizó en el puesto 24.
Panamá junto a Uzbekistán fueron los únicos países que no sumaron puntos en la primera ronda.
Futbolistas de gran talento como Juan Ramón Solís y Gabriel Gómez quedaron en deuda, nunca pudieron realizar su juego y al final los dos fueron amonestados con tarjeta roja. Eso demostró su impotencia.
Lo único positivo que tuvo el elenco panameño en el mundial fue la tremenda actuación de Carlos Valdés y Joel Solanilla, quienes levantaron muchos comentarios positivos.
Valdés y Solanilla no desentonaron en ninguno de los tres encuentros. Todo lo contrario, en cada salida a la cancha levantaban su nivel.
No sería de extrañarse que surjan ofertas para estas dos figuras del balompié criollo, demostraron que pueden actuar en clubes importantes sin ningún problema.
Antes de iniciarse el mundial el estratega Gary Stempel había señalado que su principal meta era avanzar a la segunda fase, pero quedó claramente demostrado que Panamá no tenía el nivel necesario para competir en un evento tan importante.
En las estadísticas quedará que los canaleros sólo perdieron por un gol los tres cotejos. Los marcadores pudieron ser más amplios, la superioridad mostrada por Burkina Faso, Emiratos Arabes y Eslovaquia fue abismal.
Una muestra del pobre nivel que tuvo la eliminatoria de la CONCACAF para este mundial, fue que México sólo pudo sumar un punto quedando eliminado.
Como estratega en jefe del plantel canalero Gary Stempel hizo lo que humanamente estaba en sus manos.
No contaba con un plantel tan profundo para hacerle frente a esta Copa del Mundo. Lo único criticable fue el planteamiento defensivo utilizado en los dos primeros partido, donde Panamá estaba todavía empatando.
Pensar en el empate perjudicó al cuadro canalero, porque al verse en desventaja contra Burkina Faso y Emiratos Arabes en minutos cruciales del juego, no pudo remontar el resultado ya que había incluido a jugadores netamente defensivos.
Sin lugar a dudas, Stempel realizó en este campeonato lo que él creyó era mejor para el equipo, pero lamentablemente algunas veces se equivocó en sus decisiones.
Como fue la de mantener en el cuadro a Juan Ramón Solís, cuando éste no estaba atravesando su mejor momento.
Nadie duda de la capacidad técnica de Juan Ramón Solís, pero bajó su nivel en el momento menos adecuado y eso se vio reflejado en rl terreno de juego.
Fiel a su estilo, Stempel fue al mundial con los jugadores en los cuales él creía, pero no le dieron resultado.
Armando Gun quedará en la historia del balompié istmeño como el futbolista que marcó el primer tanto para Panamá en un mundial.
Ese momento fue el más hermoso que ha tenido hasta el momento el fútbol canalero, el que está lleno de resultados negativos y de momentos tristes.
Ahora resta seguir trabajando con este grupo de futbolistas, que han adquirido mucha experiencia en la Copa del Mundo Juvenil.