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‘Solo pensamos en lo material’, no en la familia

“Nos falta es que cada ser humano tome conciencia de lo que está pasando con la familia en Panamá y en el mundo entero. Mientras no tengamos una familia sana, con tradiciones y costumbres que cada una fomente, no vamos a encontrar una respuesta”.


Isabel Díaz (isabel.diaz@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Se necesitan Especialistas en familia

  • “No es lo mismo que un juez civil resuelva un proceso, a un juez de familia, que es una persona especializada que puede mandar a que tomen terapia, que puede ir midiendo para ver realmente hasta dónde podemos salvar, en caso de divorcios, a los niños y la misma pareja.
  • Nelly C. de Paredes

Nuestra sociedad se caracteriza por medir la efectividad de sus proyectos y obras, pero muy poco se trabaja para fomentar el concepto de familia, sus valores, tradiciones, que son las que en tiempos de crisis ayudarán a tomar las mejores decisiones.

Hay que retomar dentro de las escuelas, universidades, los planes de estudio, introducir cuanto antes la urbanidad, esa formación que debe tener el niño desde que está en el vientre de su madre, pues “todo se ha perdido porque solo pensamos en lo material”, afirma la magistrada del Tribunal Superior de Familia, Nelly Cedeño de Paredes.

“Yo sí radico que la crisis de la familia está en la educación, para mí es la educación”, afirma.

El malestar causado por la pasada discusión de la ley de pensiones alimenticias es solo un ejemplo de lo que está ocurriendo en nuestra sociedad.

En 2011, ingresaron 12 mil 50 casos de pensión alimenticia a los juzgados municipales y de circuito del Órgano Judicial, siendo las provincias de Panamá y Chiriquí donde se produjeron el mayor número, con 6,736 y 2,203, respectivamente.

Las cifras de matrimonios y divorcios están casi empatadas: 6,786 frente a 6,343, respectivamente, lo que nos lleva a preguntarnos: ¿qué está pasando en las familias?

En la Asamblea Nacional hay varios proyectos que tienen que ver con violencia doméstica, maltrato de menores, y ya el presidente de la República sancionó el proyecto de pensiones alimenticias. Esto indica que hay algo, ¿qué está ocurriendo en la sociedad?

El problema que tenemos es tan serio que definitivamente pareciera mentira, pero lo que usted dice es cierto: ¿qué está pasando con la familia panameña, a dónde estamos llevando la familia, cuáles son los factores que están afectando a la familia panameña?

Estamos haciendo leyes para tratar de asegurar que la familia tenga su continuidad, pero estamos haciendo leyes, leyes, leyes, que era lo que señalaba en esa conferencia sobre mediación, que precisamente una ley no resuelve el problema porque el conflicto siempre ha de continuar. Resolvemos una demanda, aquí damos, por ejemplo, una guarda-crianza a su mamá o a su papá señalando si tienen las mejores condiciones. Pero ¿qué pasa con el interés superior del niño, cuando para él su ideal es que tanto su mamá como su papá vivan juntos, no que vivan separados? Realmente hemos visto que todo es leyes de adopción, alimento, pero creo que ya debemos ir introduciéndonos en los métodos alternos, específicamente la mediación.

Sin embargo, para resolver este problema, ya en nuestras leyes a través del Código Agrario se introdujo un capítulo de mediación. En el Penal, en la ley de pensiones alimenticias existe también la mediación. En el Código de la Familia, el cual estamos trabajando, tratando de actualizar ya los procesos, estamos poniendo un capítulo también de mediación, con la intención de que la familia pueda resolver, reflexionar, tomar conciencia y convicción de que por sí solos pueden resolver su conflicto.

¿Por qué hubo tanto malestar y oposición en el tema de las pensiones alimenticias si era para proteger el bienestar de un menor?

Pienso que esto radica en la educación. Si nosotros estamos educados, si sabemos leer, interpretar, tomar esta ley, leerla en profundidad, no hubiera traído tanto malestar, pero el problema es que generalmente nos llevamos de lo que me dicen. A mí me dijeron que esta ley es mala porque los abuelos van a pagar, porque los tíos van a pagar, porque nos van a poner presos. Han transformado todo lo que era bueno dentro de la ley en elementos negativos.

Se ha llegado a concretar que ahora los abuelos y tíos van a pagar pensiones alimenticias y esto viene desde el Código Civil, en el que posiblemente no saben qué es ascendiente y descendiente, que son los abuelos y los papás. No se logró comprender ni leer a conciencia lo que traía esta ley.

Nuestra intención era exceptuar algunos abuelos, porque no todos, como está en el código, debieran pagar y sin embargo, fuimos malinterpretados, se pensó que ahora íbamos a poner a los abuelos a pagar. Esto no ha sido así, sino que estamos exceptuando porque tomar a los abuelos y a todos ponerlos a pagar no es correcto, porque lo que estamos patrocinando es la irresponsabilidad del progenitor.

¿Qué se exceptuó?

Por ejemplo, si los papás de la criatura mueren, acuérdese de que hoy día estamos minados en sida. Muere papá y mamá, ¿quién se va a hacer cargo de esta criatura? ¿No son los abuelos? Pueden ser los paternos y maternos, pero si el niño se deja en casa de los abuelos maternos, los abuelos paternos deben colaborar, porque ese era su hijo también, para poder sacar adelante esta criatura.

¿Qué pasaría también si mi hijo está en la cárcel, quién se encarga de esta criatura si hay una mujer que está enferma, con discapacidad? Los abuelos también deben responder en esa situación.

¿Son casos específicos?

Sí, por ejemplo, si el hijo tiene una enfermedad terminal o no puede ejercer porque es una persona con discapacidad, iba en un auto se estrelló y quedó en una condición que no puede laborar. ¿No es deber de los abuelos contribuir?

En otras condiciones cuando se está enfermo, en la cárcel, cuando los padres mueren. Son situaciones específicas, pero no en todos los casos.

Generalmente se pone una pensión alimenticia de $100 al mes. Se establecieron gastos extraordinarios porque $100 son para alimentos y lo que sutilmente necesita esa criatura, pero si hay una enfermedad urgente, frenos, el niño se quemó, para que el padre o la madre que esté con él pueda responder.

Vamos a buscar lo que sea más confortable y más sano para el niño.

Esa responsabilidad que demanda la justicia no está implícita en la educación.
Se nos educa para muchas cosas, pero no para eso. ¿Hacia dónde apuntamos?

Definitivamente no se educa para eso. Nos profundizamos en las matemáticas, en las ciencias, en la profesión, pero no se nos ha educado cómo ser padres, cómo amar, tener fe, cómo crecer como ser humano. Pienso que ya es hora de que retomemos dentro de las escuelas, universidades, los planes de estudio, introducir lo que antes dábamos que era urbanidad, esa formación que debe tener el niño desde que está en el vientre de su madre. Todo se ha perdido porque solo pensamos en lo material. No estamos pensando en muchas cosas para fomentar esa familia y que la escuela sea el complemento para ayudarnos. Yo sí radico que la crisis de la familia está en la educación, para mí es la educación.

El hombre siente que toda la responsabilidad recae sobre él y ve el régimen de pensión solo para él.
¿Hay responsabilidad para la mujer, dónde está ella ubicada?

Creo que eso está en la falta de lectura. La ley no se ha hecho para la mujer, la ley se hizo para aquel que es irresponsable, ya sea hombre o mujer, y allí si la mujer no cumple, se le va a establecer una pensión alimenticia. El problema es cuestión de cultura y de tradición. ¿Cuántos hombres se atreven a venir a los tribunales a pedir una pensión a la madre de sus hijos? No se atreven.

¿Por qué?

Porque la costumbre, la cultura es que yo pierdo mi machismo al pedirle una pensión alimenticia a mi esposa, pero allí está la falta de educación porque tú no estás pidiendo una pensión alimenticia para ti, estás pidiendo una pensión alimenticia que es el derecho de sus hijos.

Se interpretó que esa pensión alimenticia era para molestar a todos los hombres y ponerlos presos. En estos tribunales se han detenido mujeres porque no pagan las pensiones alimenticias. ¿Alguien sabe eso? Uno que otro hombre, que es valiente y se atreve, dice: -“No, señor. Yo quiero que ella pague la pensión alimenticia porque esto va en un descalabro”-.

¿Hay un mayor compromiso con la mediación?

Claro, usted está asumiendo su responsabilidad, se está tomando hasta dónde puede cumplir. Si nosotros los vamos canalizando hacia la mediación, si tuviésemos programas de prevención, de padres separados, tuviésemos punto de encuentro y visitas supervisadas, equipos interdisciplinarios que trabajen conjuntamente con nosotros. ¿Usted sabe el peligro que puede darse de que una madre o un padre depresivo puedan hacerle daño a un hijo y desconozcamos muchas cosas? Es por eso por lo que se necesitan muchos elementos para resolver en familia porque es una materia muy sensible, es la base de la sociedad, es donde descansa la sociedad. Consideramos que tenemos que ir invirtiendo más hacia todo lo que es familia.

Con estas especialidades en todo lo que es mediación, los procesos de familia, de niñez y adolescencia lo que nosotros propugnamos es poder permitirles que se comuniquen. Si hay ese intercambio de forma adecuada, tenga la plena seguridad de que muchas cosas podríamos hacer.

¿Cuándo comenzó este proceso?

Desde 2001, y el actual presidente de la Corte Suprema, Alejandro Moncada Luna, acaba de inaugurar el Centro de Mediación de la provincia de Herrera, con un local estructurado, adecuado, no es exactamente como un tribunal. Nuestras mesas son redondas, se brinda un cafecito. Es un ambiente diferente, en vez de llegar a un tribunal frío, hay colores vívidos que nos permiten transportarnos a tomar una decisión más adecuada. Ya tenemos centros de mediación en Panamá, San Miguelito, Colón, Coclé, Veraguas, Herrera, Los Santos y Bocas del Toro.

El Órgano Judicial ha impulsado esto de una manera hermosa. Hemos introducido ya las leyes para evitar que nuestros jueces se sientan intranquilos porque no puedan aplicarlo porque no está dentro de una ley, y esto nos está permitiendo a nosotros caminar. Tenemos 3,500 casos de mediación en los que ya esto va poco a poco fluyendo, pese a que tenemos muy poco personal.

¿Cómo lo ha tomado el recurso humano (los abogados, jueces), se ha metido en esa línea? ¿Tienen fe en la medicación las personas que asisten?

En un inicio, tengo que ser muy sincera, los magistrados de la Corte no compartían mucho esto de los centros de mediación, pero fueron avanzando.

Fuimos luchando y algunos magistrados empezaron a tomar conciencia, y allí nos hemos ido de que todos están sintonizados y les encanta esto. Sin embargo, con los jueces nos costó muchísimo porque no querían aplicar. Todavía hoy tenemos una cantidad de jueces que no están convencidos, pero este trabajo se está haciendo, y poco a poco ya están en la convicción de que esto es correcto. No necesariamente esperamos que lleguen al acuerdo. Lo que pretendemos es que pueda abrirse ese canal de comunicación entre ellos. Si tienen que ir a los tribunales, ya van con una forma de pensar un poco distinta.

 

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835805
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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