El París Saint-Germain (PSG) solo podrá reclutar de cara a la próxima temporada una estrella de un precio máximo de 60 millones de euros (alrededor de 83 millones de dólares), como parte de las sanciones que la Uefa le impondrá por no haber cumplido las reglas del “juego limpio financiero” y que adelantó ayer el diario deportivo LÉquipe.
Como parte de esa condición, el club parisino tendrá primero que vender a uno de sus jugadores en plantilla y no podrá repartir esos 60 millones de euros (83 millones de dólares) en varios fichajes.
El PSG será sancionado con “una limitación de su masa salarial, control de sus transferencias, limitación de sus jugadores en Liga de Campeones y una multa”, siempre según ese rotativo.