Las temporadas para un jugador de béisbol transcurren como las mareas, que suben y bajan constantemente.
Así como hay etapas en la que el pelotero se siente poderoso, capaz de hacer cualquier cosa porque batea imparables con frecuencia o tiene varios juegos en los que no comete errores en el terreno, también hay momentos en los que nada le sale bien. De esta situación es consciente Carlos “Calicho” Ruiz.
El receptor panameño de los Filis de Filadelfia mira esta situación con calma y sin mayores sobresaltos, comprendiendo que esto es parte del béisbol.
“Algunas veces te sientes bien en el plato y en otras ocasiones no”, dijo Ruiz, luego de que el viernes terminara una racha particular de 11 partidos consecutivos bateando “hits”. Así es el béisbol”.
Ese día, cuando los Filis jugaron ante los Marlins de Florida, el jugador de Boquerón no conectó imparables en cuatro turnos, lo que “enfrió” su bateo.
“Me dije a mí mismo que no importa lo que pasó ayer, hoy es otro día”, declaró Ruiz al diario The Philadelphia Inquirer.
“Me fui sin ‘hits’ en cuatro turnos en ese juego, pero lo bueno de situaciones como esa es que después del partido puedes decirte: ‘está bien, esto se acabó y lo haremos mejor la próxima vez. Tienes que olvidarte de eso rápidamente”, agregó.
Riesgo.
A pesar de que está teniendo una buena campaña, el panameño ha sufrido por las lesiones. Una inflamación en la parte baja de su espalda lo dejó fuera de acción en parte del mes de mayo.
“Este ha sido un año difícil con mi espalda, pero no hay nada que pueda hacer. Ahora me siento bien”, declaró “Calicho”.
Hace dos semanas, estuvo fuera de acción por dos partidos debido a un golpe que sufrió en sus testículos al intentar atrapar una pelota que estaba en terreno de “foul”. Esta es otra prueba de las dificultades que pasa para proteger el plato por los Filis.
Lo primordial.
Aunque se siente contento cuando puede contribuir con su bateo, Ruiz centra su actuación en procurar que los lanzadores hagan bien su trabajo. Algo que logra mediante la confianza que ellos sienten en él.
“Quiero tener buenos números a la ofensiva y tratar de llegar a base , pero sé que mi trabajo principal es detrás del plato”, indicó.