El triunfo del domingo ante Honduras fue bueno y de mucha alegría para la hinchada panameña, pero lo cierto es que sólo se ha dado un paso.
Panamá tendrá que enfrentar a los hondureños el siete mayo en su propia casa, se ganó la primera batalla pero no la guerra, hay que seguir trabajando, ahora más fuerte que antes.
La selección mayor deberá tener por lo menos unos dos partidos de preparación antes de esa fecha, los partidos deben ser con equipos de mayor nivel que los anteriores, en donde el once nacional pueda mejorar tanto individual como colectivamente.
El "equipo de todos" luego del triunfo se merece un partido de mayor jerarquía, en donde se puedan mejorar ciertos errores cometidos, ya que todavía está a tiempo.
No se quiere promociones de partidos por parte de la FEPAFUT, que después no se dan, se quiere juegos concretos con rivales de nivel y que no sean necesariamente del área.
Luego de ese triunfo la fanaticada debe apoyar al once nacional, pero no se puede hacer si la federación anuncia un juego amistoso y posteriormente dice que no se realizará.
Anteriormente se tuvo la oportunidad de foguearse con selecciones sudamericanas como Uruguay y Bolivia y clubes como el Coreloba de Chile, sin embargo no se realizaron, no se quiere doblar a nadie, pero esas oportunidades no se pueden dejar escapar y si se repiten, mucho menos volverlas a perder.
El once mayor debe foguearse con selecciones y no con clubes centroamericanos, el espectáculo y rendimiento de los jugadores no es el mismo.
La "hinchada panameña" recuerda lo ocurrido en 1992, en las eliminatorias para el mundial de Estados Unidos ´94.
En esa ocasión Panamá derrotó por 1-0 a Costa Rica como local. Sin embargo en el partido de vuelta se perdió por 5-1.
La celebración del seleccionado debió haber terminado, para comenzar a prepararse para el juego de vuelta ante Honduras el próximo siete de mayo, el cual será más difícil que el realizado en el estadio Rommel Fernández.
Por otra parte la FEPAFUT hizo una de "cal y otra de arena", la de cal es que nunca se dijo durante el partido el ingreso de los fanáticos en el estadio Rommel ante Honduras y lo peor, muchos menos cuanto se recaudó.
Nicaragua con menos recursos que el nuestro en el segundo tiempo, ya había hecho pública esa expectativa de los aficionados.
La de arena es que el ente futbolístico ha manifestado que se responsabilizará por la lesión de Anthony Torres y que pagará todo lo que sea necesario para apoyar al jugador, eso parece bueno.
No se quiere comparar administraciones, pero en otras ocasiones se decía que apoyarían a los jugadores, sin embargo en la realidad eso poco ocurría, sino pregunten a Frank Lozada y Armando Velardo.
La FEPAFUT ha anunciado que daría toda la ayuda necesaria a Torres y eso es lo que espera la fanaticada panameña.