PANAMÁ se juega hoy su última carta en la Copa Mundial Sub-20, Canadá 2007, enfrentando a la República Checa, un rival que no ha mostrado mayor cosa en sus dos primeros partidos, pero que igual que los nuestros, saldrá en busca de su boleto a los octavos de final.
Para los nuestros, siempre será complicado enfrentar a cualquier adversario, más en una competencia de esta magnitud, por eso, esta tarde, más que cualquier sistema táctico, será fundamental la capacidad de recuperación moral de los jugadores, después del 6-0 ante Argentina; además de la determinación y las ganas para afrontar el partido de su vida.
La cita de hoy puede compararse a la de una relación de noviazgo, en la que se debe tomar una decisión: o sigues con ella o rompes definitivamente.
Julio Dely Valdés y sus muchachos quieren seguir su romance con la cita canadiense, para ello necesitan tratar lo mejor posible a su novia: la pelota, y llevarla a besar la red.
Al equipo nacional le ha costado marcar un gol y a pesar de conseguir el primer punto en un mundial -si no se ponen las pilas-, podrían regresar con el lamentable promedio de cero goles anotados en el mundial.
Definitivamente hay muchas cosas en juego, por lo que no se puede ser conservador, hay que ir por el resultado de una forma prudente, sin exponer la defensa.
En entrevista con los colegas Julio Shebeluth y Gabriel Castillo, el estratega de Panamá señaló que habrá cambios para el juego ante los checos.
De igual manera, el estratega tiene claro qué clase de juego implementará: "Buscaremos el espacio cuando tenemos la pelota; habrá libertad de algunos hombres para ir al frente, sin descuidar la defensa", subrayó.
El técnico mantenía cierta preocupación por los mareos de Erick Vásquez, quien volvió a sentirse mal después del juego con Argentina, mientras que Christian Vergara estaba el miércoles con dolor en el aductor derecho; otro que terminó tocado ante los gauchos fue el volante Alberto Quintero.
Ayer, Panamá realizó trabajos a puerta cerrada, con el fin de preparar el juego ante República Checa, un partido que marcará el fin o la continuidad de nuestra selección juvenil en el Mundial de Canadá.
Sólo vale ganar
La oncena panameña entrenó ayer a puerta cerrada en un campo de grama natural.