México sorprendió a Italia con una victoria por 2 goles a 1, en un amistoso celebrado ayer en Bruselas, gracias a la velocidad de su ataque y a su solidez táctica, las dos grandes bases que exhibió el equipo de Javier Aguirre en su último partido preparativo para el Mundial de Sudáfrica.
La selección mexicana cuajó un partido casi perfecto en el estadio del Rey Balduino de la capital belga, y llevó la ilusión a sus aficionados al imponerse a un rival de la talla del vigente campeón del mundo, tras las anteriores derrotas ante equipos como Inglaterra y Holanda.
Italia comenzó generando peligro con las caídas a la banda de Iaquinta y un remate del ariete de la Juventus a saque de esquina que despejó Pérez con ciertos apuros, en la primera ocasión clara del partido.
México se dejaba ver con timidez mediante pases en profundidad que buscaban la velocidad de Dos Santos y de Carlos Vela.
Más contundente fue la ocasión de Torrado hacia el minuto 10. El volante pescó un rebote afuera del área y disparó raso muy cerca del palo derecho de Buffon, intentona que animó a los hinchas mexicanos, minoría en las gradas del estadio.
Y en su segunda llegada al área, México se adelantó en el marcador con un centro desde la banda derecha que remató a gol Carlos Vela, batiendo por abajo a Buffon ante la pasividad de los centrales italianos.