El Mazembe congoleño se convirtió ayer en el primer finalista africano de la historia del Mundial de Clubes de la FIFA, al tumbar en Abu Dabi por 2-0 al Internacional brasileño, monarca de la Copa Libertadores.
Los goles de Kabangu (m.53) y Kaluyituka (m.85) dieron continuidad a la hazaña del bicampeón de África, que en los cuartos de final ya había dejado por el camino, contra todo pronóstico, al Pachuca mexicano, representante de la Concacaf.
Los africanos doblegaron a los brasileños gracias a su orden defensivo, a su rapidez en los contragolpes y a una brillante actuación del guardameta Muteba Kidiaba, que desbarató todos los ataques del mejor equipo de Sudamérica de esta temporada.
La superioridad técnica de la medular del equipo brasileño no fue suficiente.