Luego de dos días de polémica en los que se vio la expulsión de Vincenzo Nibali, quien ganó el Tour de Francia, y que se consideró peligrosa la etapa contrarreloj, Peter Sagan ayudó ayer a recuperar una sensación de normalidad en la Vuelta a España con su triunfo en la tercera etapa de la prueba.
El eslovaco del equipo Tinkoff-Saxo ganó por un sprint cerca de la meta de la etapa de 158 kilómetros que recorrió de Mijas a Málaga en la que hubo una escalada categoría uno antes de un final básicamente plano.
El colombiano Esteban Chaves mantuvo la camiseta roja del líder.