De regreso en casa, los Spurs fueron quienes propinaron una nueva paliza en esta serie. Ahora pueden asegurarse el boleto a la final de la NBA en Oklahoma City, donde han sido la parte humillada en una extraña película por el título de la Conferencia del Oeste.
“Es la serie más loca en la que he participado”, dijo el veterano Tim Duncan, de San Antonio.
Duncan anotó 22 puntos y capturó 12 rebotes, el argentino Manu Ginóbili añadió 19 unidades y los Spurs aplastaron 117-89 al Thunder para tomar una ventaja de 3-2 en la serie final del Oeste.
El resultado siguió con la tónica de una serie en que los rivales se han alternado los papeles del doctor Jeckyll y el señor Hyde. La escuadra visitante ha sido apabullada en cada uno de los cinco encuentros.
El sexto está programado para hoy en Oklahoma City.
“No tengo idea, sinceramente”, dijo el técnico de los Spurs, Gregg Popovich, cuando se le preguntó el motivo de la gran disparidad en cada uno de los juegos. “Creo que cada partido ha sido como un animal distinto, de verdad. Hablamos con nuestro equipo sobre esto todo el tiempo. No tenemos idea de qué va a ocurrir, de cuál equipo va a ganar, a jugar aletargado o a controlar el balón”.
Kawhi Leonard y Danny Green aportaron 14 tantos cada uno, el francés Boris Diaw añadió 13 y su compatriota Tony Parker embocó 12 por los Spurs, que están a un triunfo de volver a la final de la NBA, luego de caer en siete partidos ante Miami, el año pasado.
Kevin Durant anotó 25 puntos, pero Russell Westbrook sumó apenas 21, ambos por Oklahoma City.