Un torbellino de actividad fue la que se vivió en las instalaciones de entrenamiento de los Steelers de Pittsburgh, antes de su viaje en el día de hoy, rumbo a la ciudad de Texas, para el Super Bowl XLV.
El día de ayer fue el último para que los jugadores, entrenadores y personal pudieran obtener los detalles finales para el partido.
El equipo tuvo una excelente práctica, al contar con Troy Polamalu en el campo. La presencia de Polamalu siempre es un espectáculo agradable para los presentes.
Finalizado el entrenamiento, se abrieron las puertas de la tienda de los Steelers para que los familiares de los jugadores, esposas e hijos pudieran comprar artículos representativos del equipo, y emprender el viaje rumbo a Texas.