El controvertido dueño de los Yanquis de Nueva York, George Steinnbrenner intentó aclarar sus comentarios polémicos sobre Derek Jeter y en los que cuestionó su dedicación y las actividades que tenía fuera del campo.
El pasado diciembre, en una entrevista concedida al periódico "Daily News", Steinbrenner acusó a Jeter de no estar completamente enfocado en el equipo y que podía ser un mejor jugador si no tuviera tantas actividades que lo distraen de su trabajo. Steinbrenner admitió en la entrevista que le molestaba mucho leer en los periódicos que Jeter anda hasta las altas horas de la noche por las calles de Nueva York de fiesta en fiesta.
El propósito de sus declaraciones según el dueño era motivar al jugador que viene bajando su rendimiento, pero hasta el momento ha tenido un efecto negativo porque se ha convertido en el comentario principal desde que comenzaron los primeros entrenamientos de primavera. Jeter bateó para un promedio de .297 con 18 cuadrangulares, 75 carreras impulsadas en 157 juegos en el 2002.
Atwal, que partía en cabeza de la clasificación junto al sueco Fredrik Andersson tras presentar el primer día una magnífica tarjeta con 62 golpes, estaba cuajando otra gran vuelta cuando la lluvia obligó a los organizadores a parar la jornada.