Las luces en su estadio se apagaron y el partido por su vida lo perdió. La noticia sobre la muerte del futbolista del Atlético Chiriquí y también mundialista sub-17, Bryan Root Santamaría Contreras, ocurrida en la madrugada del viernes en la comunidad de Vista Hermosa, provincia de Chiriquí, ha sembrado el desconsuelo en el fútbol local.
“Una noticia muy triste para el club San Francisco. Bryan fue un jugador muy talentoso, una persona muy amable, siempre tenía una sonrisa y estuvo dos años con nosotros; vivió en la casa club, fue un jugador muy querido por todos”, expresó Gary Stempel, técnico del San Francisco, que cedió a préstamo al jugador al conjunto chiricano.
“No podía creerlo. He tenido que pasar tantas veces por esto en el fútbol panameño, empezando por Emmanuel Ceballos (jugador del Árabe Unido, asesinado en 2003) y Javier de la Rosa (jugador del Chorrillo FC, asesinado en el año 2011), y ahora esto. Totalmente una pérdida de un gran jugador con mucho potencial; el fútbol era lo que él amaba”, agregó Stempel.
Por su parte, el técnico del Atlético Chiriquí, Javier Wanchope, manifestó lo siguiente: “Fue poco el tiempo que lo tuve, pero fue un jugador con mucha técnica y buen regate, de los muy pocos jugadores que yo he visto en mi carrera deportiva que manejaba los dos perfiles perfectamente, tanto derecho como izquierdo. Lamentable la situación”.
El volante Bryan Santamaría, de 18 años, fue asesinado de un disparo en la espalda por desconocidos cuando se dirigía hacia su casa, luego de que regresaba de la Feria de David, junto a su amigo Steven González, quien recibió un disparo en la ingle.