Sloane Stephens no tembló ante el escenario y lo que estaba en juego en su primera final de Grand Slam. Su rival, Madison Keys, sí que no pudo con la presión del momento.
Stephens impuso su voluntad con una incontestable victoria 6-3 y 6-0 ante su amiga Madison Keys en la final del Abierto de Estados Unidos ayer, coronando un espectacular ascenso tras perderse 11 meses por una cirugía en el pie.
"Debería retirarme ahora mismo", bromeó Stephens. "Le he dicho a Maddie que nunca podrá superar esto. Vaya clase de retorno".
Stephens es apenas la segunda mujer sin preclasificación en coronarse campeona del torneo en la era abierta.