La figura del comisionado de la NBA, David Stern, ha vuelto a hacer acto de presencia, esta vez desde Oklahoma City, para "advertir" que la liga no va a permitir, bajo ninguna circunstancia, la crítica pública de entrenadores y jugadores a la labor de los árbitros.
Después de que Phil Jackson, el entrenador de Los Ángeles Lakers, comenzó su "estrategia" de "desestabilizar" a la figura de los Thunder de Oklahoma City, Kevin Durant, al nombrarlo el mimado de los árbitros.