A menos de dos semanas para el comienzo del Abierto de los Estados Unidos, el golf de ese país tiene un nuevo estandarte en la figura de Steve Stricker, campeón del Memorial, y ahora cuarto del mundo tras el trío de europeos que domina el escalafón.
El Memorial, el torneo del PGA Tour que auspicia Jack Niclaus, rescató a Stricker, un veterano golfista de 44 años, 21 de carrera profesional y antes de este torneo con el casillero de victorias vacío en 2011.
En el Muirfield Village de Ohio, Stricker rompió su racha negativa de once participaciones siempre fuera del top-10, al vencer con solo un golpe de ventaja al final del trayecto sobre sus compatriotas Brand Jobe y Matt Kuchar.
El final de vuelta de Stricker fue estresante, especialmente tras la interrupción de dos horas por tormenta. En el tramo más comprometido y ante el empuje de Jobe y Kutchar, Stricker salvó el par desde el búnker en los hoyos 16 y 17, con dos golpes memorables.
De esta manera, Stricker afrontó el 18 con el "colchón" de un "bogey". Con su tarjeta de 68 golpes (-4) se llevó el cheque de 1,116,000 dólares.