El Stuttgart sorprendió ayer al Manchester United, al que derrotó por 2-1 en un partido que, sobre todo en la segunda parte, fue una gran demostración del equipo alemán, que ganó a los ingleses a base de lucha en el centro del campo. Los dos equipos salieron al campo con dos defensas muy bien plantadas que no permitieron posibilidades claras de gol en ninguna de las dos porterías a lo largo de los primeros 45 minutos.
Entre el portugués Fernando Meira y el brasileño Marcelo Bordon tuvieron bien controlado a Ruud Van Nistelrooy que no llegó en un ningún momento en posición clara de remate. En el área inglesa, mientras tanto, Rio Ferdinand y Silvestre conjuraron sin problemas los esfuerzos del Stuttgart por llegar a través del juego aéreo.
En cuanto a dominio territorial, el Stuttgart tomó una ligera ventaja, ante todo gracias al gran trabajo de recuperación de pelota en el centro del campo. En el segundo tiempo el Stuttgart salió decidido a que su dominio se tradujera en posibilidades de gol.
En el minuto 50, un balonazo largo, prolongado de cabeza por el lateral izquierdo Philip Lahm, fue aprovechado por Szabics, que le ganó la espalda a Rio Ferdinand para encarar al meta estadounidense Tim Howard y batirlo . Antes de que el Manchester pudiera digerir un gol en contra, un pase equivocado de Roy Keane inició la jugada del segundo gol, marcado por Kuranyi tras gran pase de Szabics.
Los dos goles en contra obligaron al Manchester a mostrar una mayor agresividad. El dominio inglés fue premiado en el minuto 67 cuando el propio Hildebrandt derribó a Ronaldo en el área chica produciendo un penal que concrettó Ruud van Nistelrooy a los 67 minutos.
Luis Figo comenzó entonces a hacerle daño a sus compatriotas. Un par de internadas suyas por la banda derecha no terminaron en gol porque Solari y Ronaldo no estuvieron afortunados en el remate. El Real Madrid había entrado en escena. La batalla en el centro del campo se decantó de su lado, en especial por el buen trabajo de Helguera y los detalles de calidad de siempre de Zinedine Zidane.
El 1-2, en el minuto 37, fue un gol de esos que se demuestran la calidad de un equipo como el Real Madrid. Zidane inició un contragolpe con maestría, lo continuó Ronaldo con un pase al interior del área que Roberto Carlos prolongó hacia Solari, y éste, con un quiebro, se deshizo de su marcador y batió a Vitor Baía con un disparo raso y colocado. Una bella jugada que tal vez intimidó a Oporto, porque el equipo de Mourinho llegó al descanso sin parecerse en nada al que jugó los primeros veinte minutos del encuentro.
Benny McCarthy entró en acción en la segunda mitad. A Mourinho no le quedaba más remedio que arriesgar y dejó en el vestuario a Ricardo Fernandes. El cambio dio más poder ofensivo al conjunto portugués y el Real Madrid pasó algunos apuros en las primeras acciones del segundo tiempo.
Al ex delantero del Celta de Vigo se le anuló un gol por fuera de juego en el minuto 50 y el Oporto parecía acercarse al empate, pero el equipo blanco le dejó k.O. con un gran disparo cruzado de Zidane tras una falta que lanzó Figo desde la derecha (m.67).
Quedaba mucho tiempo por delante, el Oporto se desprotegió en defensa porque no tenía otra opción y en los últimos minutos el Real Madrid supo manejar el partido como más le convino para asegurarse una victoria que le hacía mucha falta.
El brasileño Roberto Carlos, lateral izquierdo del Real Madrid, valoró la capacidad de reacción de su equipo para remontar el tempranero tanto del Oporto, al contrario que el sábado pasado en Liga en Valencia, donde no pudieron darle la vuelta al resultado. "Nos pasó lo mismo que en Valencia, encajamos un gol en los primeros minutos, pero esta vez hemos sabido reaccionar y hemos conseguido tres puntos muy importantes para la clasificación para la siguiente ronda", señaló Roberto Carlos, quien indicó que fue un "buen partido".