Lo primero que hizo Kevin Daley a su llegada a Panamá fue visitar el barrio donde creció: Pedregalito, en Juan Díaz.
Otro, tal vez se hubiera ido al hotel a tomar un baño en el ‘jacuzzi’, a cenar, ver algo de televisión, en fin, tomarse un “relax”.
Pero el llamado “Gato Volador” prefirió compartir con su gente.
“Esta es mi familia”, nos dijo cuando le preguntamos por qué tomó ese rumbo en vez de hacer otra cosa.
“Aquí viví desde que nací, aquí me crié, aquí crecí y aquí jugué mis primeras ‘birrias’ de baloncesto”, agregó.
Y la comunidad supo darle el recibimiento que se merece a una figura de la talla de Kevin Daley.
Se quedaron hasta tarde celebrando con su héroe, su amigo, su hijo, su vecino, hasta “Hijo Meritorio” lo declararon por todas sus proezas.
Alma Máter.
Ayer, segundo día de su visita a Panamá, Kevin realizó otra parada obligada. Al menos para él.
“Special K”, como le conocen en Estados Unidos, luego de atender un par de entrevistas para un canal televisivo de la localidad, guió sus pasos hacia Parque Lefevre, específicamente hacia el Instituto Episcopal San Cristóbal, centro de enseñanza donde realizó sus estudios primarios.
Ahí el recibimiento fue apoteósico.
Niños y jóvenes estudiantes, así como directivos, maestros y profesores compartieron con quien un día, hace algunos años, correteó por esos mismos pasillos, ese mismo gimnasio y donde más de un dolor de cabeza causó a más de uno.
Su primer entrenador, el profesor Fernando Villanueva, fue quien lo recibió en la puerta del plantel junto a la directora del mismo.
Juntos compartieron con el estudiantado un momento de alegría y en el que Kevin recordó su infancia.
Firmó autógrafos, regaló camisetas, se tomó fotografías, en fin, fue durante cerca de una hora y media que más de una lágrima corrió por las mejillas de muchos.
¿Presidente? Luego, la comitiva que encabezaba Kevin Daley se trasladó hasta la Presidencia de la República, donde Ricardo Martinelli, primer mandatario de la Nación, le cedió la silla presidencial, ocasión que Kevin no desaprovechó.
Llega el equipo.
En horas de la tarde, llegó al país el resto de los jugadores que verán acción hoy en la arena Roberto Durán y Kevin estuvo en el terminal aéreo de Tocumen para recibirlos.
El grupo realizó una serie de visitas a lugares de interés turístico antes de realizar una práctica en el lugar donde esta noche deleitará al público que se dé cita.
Sancocho.
¡Ah!, se me olvidaba. Kevin Daley pidió que lo llevaran a un restaurante porque quería saborear un rico sancocho con otras viandas típicas panameñas, algo que no se pierde cada vez que visita su país.
No hay duda, Kevin Daley es un hombre de pueblo que no ha olvidado sus raíces. Como debe ser.