La española Carla Suárez luchó, mantuvo su fe al máximo, exhibió la exquisitez de su tenis y al final obtuvo una recompensa soñada, la victoria sobre la estadounidense Venus Williams, ex número uno del mundo por 2-6, 6-3 y 7-5 en el mejor escenario posible del Abierto de Australia, la Rod Laver Arena.
Pocos, ella misma incluida al principio, creían en sus posibilidades.
Pero sus emociones se agolparon tras ceder el primer set, se centraron en remontar después, y explotaron cuando tras ir abajo 2-5 en el tercero logró cinco juegos seguidos.
La fuerza interior de Carla fue ayer superior a la envergadura de Venus, a su experiencia y a los demoledores golpes que la mayor de las Williams aún atesora. Pero pese a todo la española logró avanzar.