Con un triplete del uruguayo Luis Suárez, quien compensó con creces la ausencia de Messi y Neymar, Barcelona goleó a Guangzhou Evergrande 3-0 ayer para clasificarse a la final del Mundial de Clubes, en la que enfrentará a River Plate de Argentina.
Suárez puso en ventaja a Barcelona poco antes del descanso, al rematar un despeje del portero Li Shuan tras un violento disparo a portería de Rakitic.
El uruguayo elevó la cuenta a los 50 minutos al parar con el pecho un pase de Andrés Iniesta y definir de volea. Concluyó su faena con un penal después que Huang Bowen derribó a Munir El Haddadi en el área.
"Suárez es un asesino del área, un killer, un jugador capaz de resolver cualquier jugada en el área", dijo el técnico del Barcelona, Luis Enrique, al término del partido.