- El microscópico promedio de carreras limpias permitidas de los lanzadores de Panamá.
- La relación de ponches y bases por bolas de los tiradores istmeños en ocho juegos.
La selección panameña de béisbol Sub-21 buscará esta tarde el título del I Campeonato Panamericano de esa categoría, cuando se enfrente con su similar de Puerto Rico.
Según lo mostrado en la cita, Panamá luce favorita para levantar la “Copa Carlos Lee” en su patio y ante su propia gente, en el estadio Rico Cedeño, de Chitré, sede del choque pactado para iniciarse a las 4:00 p.m.

La tropa del técnico Rodrigo Merón se paseó invicta en ocho partidos de la ronda de todos contra todos y para la batalla final tiene disponible a todos los cañoneros de su alineación ofensiva y a sus cuatro estelares lanzadores abridores.
Por su lado, los puertorriqueños terminaron su recorrido en la primera fase con foja ganadora de 6-1 y precisamente esa única derrota fue en su tercer partido ante Panamá.
Confirman a Baldonado
El dirigente Merón confirmó a que para esta tarde su cuadro titular estará repleto de jugadores firmados por organizaciones de las Grandes Ligas, y el abridor será el espigado “tirapiedritas” colonense Alberto Baldonado, firmado por los Mets de Nueva York.
Por cualquier cosa, Merón dijo que tendrá listo en su al santeño Agapito Barrios y al chiricano occidental Harold Araúz, ambos de las menores de los Astros de Houston.
bullpenPanamá y Puerto Rico se toparon el pasado 2 de noviembre, en la tercera fecha del certamen, y los locales sacudieron a los boricuas con una paliza por abultamiento de carreras de 12-0.
Ese juego lo ganó Araúz, tras lanzar seis entradas completas, y Panamá conectó nueve inatrapables, de los cuales, para mala fortuna de los de la Isla del Encanto, cuatro fueron bombazos de cuadrangular, cortesía de Johan Camargo, Gerald Chin, Carlos Sánchez y Rodrigo Vigil.
Mejor pitcheo
Una revisión a las estadísticas colectivas de los dos finalistas pone a Panamá muy superior en pitcheo, mientras que a la ofensiva presentan números relativamente similares.
Los lanzadores istmeños lucieron casi intocables, con un promedio de carreras limpias permitidas de 0.89 (seis anotaciones en 60.1 episodios).
Además, los serpentineros criollos obsequiaron 88 ponches y solo dieron 18 bases por bolas.
El cuerpo de tiradores boricuas terminó con una efectividad de 3.28 (19 rayitas en 52 capítulos de labor). Abanicaron a 43 y otorgaron 24 boletos a la inicial.
A la ofensiva, Panamá también fue superior, al sonar para un promedio colectivo de .322, pero los boricuas no se quedaron atrás y tronaron para .279.