Con el Mundial a la vuelta de la esquina, Sudáfrica y Dinamarca tienen hoy, en el estadio Atteridgeville (14:15, hora local), la última oportunidad de acabar de perfilar su fútbol colectivo y de inyectarse una buena dosis de moral de cara al inicio del campeonato.
De moral, hasta el momento, van sobrados los “Bafana Bafana”, que acumulan diez partidos sin conocer la derrota, aunque nadie ignora que hasta hoy, pese a haberse medido a selecciones rocosas como Bulgaria o Colombia, han construido su racha marcando goles a equipos de poco linaje.
Dinamarca es otra cosa, una selección con todos los galones, un equipo construido para competir en un Mundial y que, además, saltará al césped con la motivación añadida de borrar el regusto amargo que ha dejado en el país escandinavo su reciente derrota (1-0) ante Australia.