Barcelona aguantó con angustia la presión del Real Madrid y recuperó los cinco puntos de ventaja sobre su rival por el título con una victoria por 2-1 sobre el Athletic de Bilbao, que con el empate provisional trajo el desconcierto a las filas azulgranas.
David Villa abrió la cuenta a los tres minutos de juego y el Camp Nou se apresuró a vivir el partido con tranquilidad, pero el empate de Andoni Iraola, de penalti, en los primeros minutos del segundo tiempo, inundó de angustia las gradas hasta que Messi calmó el ansia con el tanto del triunfo.
"Tres puntos muy importantes ante un grandísimo equipo. Mantenemos la distancia con el Madrid", dijo Messi.
Además del jugador argentino, el colegiado Ramírez Domínguez fue también protagonista del encuentro, por varias jugadas polémicas.
Un más que posible fuera de juego de Alves en el primer gol culé, una roja a Piqué cuando Llorente encaraba a Pinto y un más que claro penalti de Javi Martínez sobre Messi.
Con estos tres puntos el Barcelona se mantiene líder con 65 unidades a cinco de ventaja sobre el Real Madrid. El Athletic, que dejó una gratísima impresión en su visita al feudo azulgrana, suma su segunda derrota consecutiva, aunque esta no le aparta de los puestos europeos.
Cabe recalcar que el Real Madrid había metido presión el sábado al Barcelona con un pleno de 12 triunfos en el Santiago Bernabéu, tras derrotar al Levante del ecuatoriano Felipe Caicedo, por 2-0, con goles del francés Karim Benzema, a pase del argentino Ángel Di María, que superó a tres defensas, y del portugués Ricardo Carvalho.
La vigésimo cuarta jornada se completará el lunes, con el Real Sociedad-Mallorca.