La selección de Ghana, única superviviente del continente negro en el Mundial, mantuvo vivo el sueño africano con una agónica victoria en 120 minutos sobre Estados Unidos (2-1), al que expulsa del torneo por segunda edición consecutiva.
Ghana tiene ahora una cita con Uruguay, el 2 de julio en Johannesburgo, por una plaza en las semifinales.
Estados Unidos tenía una espina clavada desde el Mundial de Alemania 2006, cuando Ghana, con una victoria por 2-1, les mandó a casa en la primera fase. En Sudáfrica, por segunda vez primero de grupo -la primera fue hace 80 años-, el equipo estadounidense aspiraba a más y ayer buscaba la revancha.
Bob Bradley introdujo dos cambios en el equipo. El delantero Robbie Findley regresó al equipo titular, una vez cumplida su sanción, en lugar de Herculez Gómez, y el centrocampista Ricardo Clark ocupó el sitio de Maurice Edu.
En el equipo de Ghana, tercer equipo africano que llega a cuartos (después de Nigeria y Camerún), el técnico serbio Milovan Rajevac alineó a Samuel Inkoom en vez de a Prince Tagoe.