El sueño de llegar a los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 ha terminado. Ahora corresponde pensar en Londres 2012, donde se realizará dentro de cuatro años la máxima cita del deporte mundial.
Dio la sensación de que Panamá tenía equipo para hacer algo más en el Preolímpico de Tampa, sin embargo, otra vez las malas decisiones técnicas y la falta de peso ofensivo de la delantera, terminaron por agobiar al “11”.
Anoche se paró bien la zona defensiva, donde Román Torres, Adolfo Machado, Reinaldo Anderson y Erick Vásquez solventaron con autoridad el peligro. Los males del elenco nacional comenzaron en la media cancha.
Christian Vega jugó un partido para el olvido. ¡Y Guimaraes pretende subirlo a la mayor! Manuel Bonilla estuvo más acertado en el corte, aunque sin entrega ni salida.
Barahona luchó solo contra el mundo en el medio terreno, mientras que Eduardo Jiménez estuvo mejor en la marca que en la creación.
Reggie Arosemena se mostró poco, en parte por el buen trabajo de Sturgis en la zona izquierda.
En la delantera, otra vez Gabriel Torres estuvo solo contra el mundo.
Así es difícil ganar un partido. Primero porque “El Niño” Torres juega mejor arrancando de atrás por el costado izquierdo y segundo, porque ayer Panamá tenía que ganar.
Se echó en falta un ariete como Edwin Aguilar en la zona ofensiva, que hiciera un trabajo de pívot contra la muralla defensiva de los gringos.
Como detalle, Freddy Adu marcó de tiro penal a los 41 minutos de la primera parte. Ese solitario gol le bastó a Estados Unidos para ganar el partido.
En el segundo tiempo la oncena nacional buscó el empate con desesperación, pero jamás encontraron espacio ante una cerrada defensa local.
Tras la derrota, nos toca cumplir con el calendario mañana ante Cuba, en un partido que se jugará por el honor de no irnos con las manos vacías.
El sueño de llegar a nuestra primera olimpiada ha terminado en medio de un panorama triste y doloroso: Panamá ha perdido dos partidos, no ha anotado goles y para colmo, ha rematado poco dentro de los tres palos.
Ante esto, cualquier sueño es imposible.