El escolta-alero Gerald Green a falta de 3.9 segundos del final del tiempo reglamentario anotó con penetración la canasta que permitió a los Suns de Phoenix vencer a domicilio por 103-104 a los Timberwolves de Minnesota.
La acción de Green hizo posible que los Suns, que perdían por seis puntos y un minuto y medio por jugarse, cambió la historia del partido e impidió que los Timberwolves se quedasen con la victoria al permitir que el equipo de Phoenix hiciese racha de 7-0, mientras que el escolta Kevin Martin intentó la penetración, pero falló.