El delantero del Bayern de Múnich, Mario Gómez, otorgó una sufrida victoria a Alemania ante la Portugal de Cristiano Ronaldo y sitúa a los alemanes líderes del grupo B junto a Dinamarca, que venció por sorpresa a Holanda (1-0).
Los lusitanos, sin embargo, realizaron una notable exhibición, especialmente en la segunda parte, cuando disfrutaron de francas oportunidades, pero un espléndido cabezazo de Gómez en el minuto 72 derrotó el loable esfuerzo portugués.

Contrariamente a lo que había pregonado, Paulo Bento abdicó de la posesión. Consciente del potencial alemán, ordenó una línea de cuatro atrás con el medio centro Miguel Veloso próximo a los centrales. Los dinámicos Joo Moutinho y Raúl Meireles también se ataron el cinto y contribuyeron más en tareas defensivas que ofensivas.
Alemania, dominadora, demostró un buen trato del cuero colgado al talento del madridista Mesut Özil. El alemán de origen turco rescató su delicioso abanico de pases.
El lateral Jérome Boateng y el irreverente Thomas Müller fueron los primeros en disfrutar de su clase al aprovecharse de respectivas aperturas que acabó por desaprovechar en última instancia Lukas Podolski. El nuevo jugador del Arsenal, un poco precipitado, no acertó a encuadrar sus disparos.
Alemania intensificó su acoso, aunque sin intimidar la portería de Rui Patricio. Logró acogotar a su adversario cuando Bastian Schweinsteiger, Müller y el propio Özil conectaron.