Ojalá terminen pronto los trabajos en el Rommel Fernández, “Muquita” Sánchez o inicien la construcción del centro de entrenamiento de la FEPAFUT en la Ciudad Deportiva.
Sueño todos los días con un fútbol diferente, más vistoso y una liga profesional. Me despierto pensando en cómo será el país dentro de un año con nuevas canchas como el Rommel, “Muquita”, “Toco” Castillo, San Cristóbal de David, Artes y Oficios y otras instalaciones que están remodelando y colocándole césped sintético.
Mientras tanto, en estos momentos toca sacrificar los entrenamientos, juegos de la selección (jugará la eliminatoria en el Rod Carew) y la ANAPROF.
Este sacrificio tiene que servir de algo, debe repercutir en un futuro mejor, si no, no habrá valido la pena.