Los Angeles Lakers recibieron la peor noticia de fin de año cuando la oficina de la NBA comunicó al escolta Kobe Bryant que no podrá jugar los próximos dos partidos al ser suspendido por sus acciones antideportivas en el partido que su equipo jugó contra los Grizzlies de Memphis.
Según el vicepresidente de operaciones de la NBA, Stu Jackson, Bryant fue suspendido con dos partidos sin paga por haberle dado un codazo intencional en la garganta al escolta Mike Miller.