La peleadora de artes marciales mixtas Ronda Rousey ha sido dada de baja por los médicos que trabajan para el Ultimate Fighting Championship (UFC).
El organismo ha decidido suspender de toda actividad física a Rousey por un periodo de 60 días, después de caer derrotada ante Holly Holm en Melbourne.
Rousey perdió en el segundo asalto ante Holm, y posteriormente fue traslada a un hospital cercano en Melbourne, Australia, donde se le diagnosticó, entre otras cosas, que necesitará una cirugía plástica en su rostro ya que su labio se partió en dos pedazos.
Esta suspensión de 60 días, de los cuales los 45 primeros días seran de total inactividad. "Rowdy" no podrá tener ningún contacto físico, es decir no podrá entrenar.
La baja de la excampeona gallo del UFC podría ampliarse a 180 días si en un próximo control médico, concretamente tras una tomografía computarizada, se comprueba que persiste el problema.