Internet, una de las caras de la globalización, que ha inundado las lenguas del mundo con palabras del inglés como web, wifi, blogs y el propio internet, puede ser también una tabla de salvación para idiomas minoritarios, cuya incorporación a la red los adapta a los nuevos tiempos.
Cuando un lenguaje dominante choca con un minoritario el peligro es que el débil se restrinja a ciertos ambientes y se anquilose.

Lo pueden atestiguar muchos hijos de migrantes latinoamericanos nacidos en EE.UU., que conocen las palabras en español para lo que pasa en una cocina, pero carecen del vocabulario para la ciencia.
Las tornas están cambiando en EE. UU. con el aumento ininterrumpido de los hispanohablantes, pero al sur del río Bravo la situación es la inversa, con el español como idioma de prestigio y las lenguas indígenas sobreviviendo en espacios culturales reducidos. Internet, un creador y difusor incomparable de términos originados en inglés, es a la vez una herramienta para preservar la diversidad ling ística.
No se trata tan solo de colgar guías de aprendizaje o grabaciones de hablantes de lenguas como el mazateco mexicano, el kichwa ecuatoriano o el nawat pipil salvadoreño, sino de hacerlas más útiles al adaptarlas al ecosistema virtual.
Una de las iniciativas es la elaboración de la versión en guaraní del navegador Firefox, que se lleva a cabo actualmente en Paraguay.
Una veintena de estudiantes voluntarios de la Universidad Nacional de Asunción se reúne semanalmente para traducir unas 40.000 palabras. Ese es el léxico de los menús, los mensajes de error, herramientas de desarrollo y páginas que forman parte del navegador, dijo a Efe Jeff Beatty, ingeniero de localización de Mozilla, la entidad sin ánimo de lucro que produce el Firefox.