La elección de Julio César Dely Valdés como técnico nacional es un hecho que, tarde o temprano, se dará.
Está escrito en el futuro del “Panagol” que su mayor sueño, el ser entrenador del equipo que con sangre, sudor y lágrimas defendió como jugador, se hará realidad.
La razón es sencilla: no existe nadie que se sienta más comprometido con un fin, como lo es llegar a un mundial de fútbol con la selección panameña, que el “Panagol”.
Simplemente no tengo duda alguna de eso.