El tiempo pasa, es inexplicable como se nos va de las manos y sin darnos cuenta, los días se acumulan y los años van en fila india camino al adiós.
Es cierto, el tiempo corre como el agua en el río. Por ello, cada quién debe sembrar a diario para poder cosechar mañana.
Los atletas panameños no son la excepción, sus buenos dividendos son suyos y cada quién los administra a su consideración, pero ya ha pasado con grandes boxeadores del ayer, que hoy día casi no poseen bienes.
Hoy que están en Panamá, en su mayoría, recuerden que los ejemplos sobran de atletas en el mundo, que no supieron manejar la situación.
Hoy, los amigos sobrarán, así es en tiempo de bonanza, pero sólo los verdaderos saben que para todo en la vida hay que guardar.