Muchos no creían que Rubén Guevara podría sacar de la crisis deportiva al San Francisco, pero lo logró.
“Tátara” me hace recordar (guardando las distancias) a un Pep Guardiola o a un Guus Hiddink, quienes con grandes estrellas en los vestuarios han podido encontrar el equilibrio técnico-táctico y psicológico de sus respectivos equipos.