Ver los cuatro semifinalistas del fútbol nacional y no ver al Tauro entre ellos es algo que sorprende a propios y extraños.
Los “Toros de Pedregal” no faltaban a una semifinal desde que se crearon los torneos cortos, allá por el año 2001, y mucho más atrás cuando el campeonato era uno solo cada año.
La ausencia de los pedregaleños se produce, luego de una seria crisis en la que estuvieron en la última posición del Clausura 2010 durante la mayor parte del mismo, algo que jamás había vivido el llamado equipo de la “Casa Gronchi”.
Dirigidos inicialmente por Gonzalo Soto, quien no pudo salir del atolladero, Tauro apostó por Juan Carlos Cubilla, uno de sus hijos pródigos y quien estuvo a tres goles de lograr la hazaña de no solo salir del sótano, sino clasificar al equipo a semifinales.
Barba en remojo.Definitivamente que de los errores se aprende y esta es una lección muy dolorosa que deberán asimilar los directivos taurinos, si quieren volver a ser el equipo más laureado de Panamá.
El no estar en semifinales representa un duro golpe para un club al que la misma FIFA catalogó como el club emblema del fútbol panameño, posición que los “Toros” han perdido en los últimos años.