Con un fútbol de seda, el Barcelona ofreció una nueva exhibición para golear a la Real Sociedad (5-0) después de firmar un completísimo partido coral de sus jugadores que no dieron ni una sola opción al equipo donostiarra.
Los números del Barcelona asustan tanto como su fútbol. Con el triunfo de ayer, los de Pep Guardiola suman 21 partidos sin perder.
Fantástico en el juego al toque, superlativo su fútbol al espacio y todo a una velocidad vertiginosa. Fue el Barcelona otra vez un equipo inalcanzable, exquisito, superior ante el cual la Real Sociedad, a pesar de que hizo un buen partido, no pudo oponer resistencia.
Especialmente desde la derecha, donde Alves y Pedro, que está en estado de gracia, se asociaron y abrieron un boquete continuo en la defensa donostiarra, pero también por la izquierda, con Iniesta y Villa, y desde el centro, con Xavi y Messi repartiendo juego y buscando las acciones de la segunda línea.
Y Pedro, siempre Pedro. Asistente Pedro, el canario, estuvo en todas, en ataque y en la presión. En el 1-0, una jugada iniciada por Messi le permitió a Pedro asistir a Villa, que sólo tuvo que empujar el balón a la red en el minuto 9.
La desgracia para los de Martín Lasarte es que en la primera acción de gol el Barcelona marcó; su suerte es que el porcentaje de acierto no se mantuvo, porque la goleada podría haber sido aún más escandalosa.
Conceptualmente, el equipo de Guardiola funciona como un reloj.
Su repertorio es tan grande que el rival no tiene suficientes recursos para superar el delicioso juego de los azulgrana. Triangulaciones continuas, creando y ocupando espacios y muchas opciones en cada acción para un fútbol de alta escuela.
Especialmente durante el primer tiempo, los azulgrana bordaron el juego. Marcó Villa el 1-0 en el minuto 9 e Iniesta el 2-0 en el 33, pero por el camino se produjeron multitud de acciones ofensivas, con diversos protagonistas.