Una comisión legislativa que media en el conflicto armado de Chiapas advirtió ayer sobre la amenaza de una "guerra civil" en ese convulsionado y empobrecido estado del sur de México.
"Se está llegando a un límite y al borde de una guerra civil en Chiapas", declaró el diputado Gilberto López, portavoz de la Comisión de Concordia y Pacificación (Cocopa).
La Cocopa fue creada en 1994 por los cuatro principales partidos políticos mexicanos tras el estallido de la guerrilla del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), en enero de ese año.
La comisión desempeña papel mediador en un diálogo de paz entablado en marzo de 1995 entre el gobierno mexicano y la comandancia del EZLN y suspendido hace 16 meses a raíz de discrepancias en torno a una reforma constitucional sobre derechos indígenas.
El portavoz de Cocopa, diputado del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), urgió al gobierno del presidente Ernesto Zedillo a presentar cuanto antes su estrategia de solución a la situación de Chiapas, cuya tensión, dijo, va en aumento.
"Todos los elementos están ahí, pues existe la posibilidad de enfrentamientos entre el EZLN y el ejército federal mexicano", sostuvo.
López habló con periodistas poco antes de una reunión entre los integrantes de la Cocopa con el secretario (ministro) de Gobernación, Francisco Labastida, y el nuevo negociador oficial en el diálogo en Chiapas, Emilio Rabasa.
La Cocopa entregó la semana pasada al gobierno de Zedillo un documento de 13 puntos con algunas propuestas para distender el conflicto en el sureño estado, fronterizo con Guatemala.
En el documento, la comisión mediadora demandó la salida inmediata del ejército de las comunidades incluidas en la denominada "zona zapatista", el desmantelamiento de los grupos paramilitares que operan en la región y el compromiso de impulsar acordadas reformas constitucionales en materia de derechos para los casi nueve millones de indígenas mexicanos.
"Nosotros entregamos un documento al secretario (Labastida), en el que se insiste sobre 13 puntos para alcanzar la paz" en Chiapas, dijo el portavoz.
El diputado lamentó lo que calificó como "imprudentes" declaraciones del presidente Zedillo, quien el miércoles atribuyó a grupos no identificados pretender obtener réditos políticos de la situación en Chiapas.
"Rechazamos tajantamente las acusaciones presidenciales", afirmó al deslindar a los integrantes de la Cocopa de un presunto afán de aprovechar el conflicto para beneficiarse políticamente.
"No es legítimo que ante hechos que a todos nos duelen y a todos nos indignan se busque obtener una ganancia política", dijo el miércoles el mandatario.
Zedillo se refería a recientes graves sucesos registrados en Chiapas, entre ellos la masacre de 45 indígenas a manos de un progubernamental grupo paramilitar, hace tres semanas.