El jardinero consiguió una nueva oportunidad con los Rangers de Texas, para jugar en ligas menores, terminando el año con el equipo grande.
Ayer se conoció que Texas le dio la opción de ir a la agencia libre.
Con los Expos, el capitalino inició su carrera profesional y el cambio no le afectó porque mejoró notablemente su actuación. Además de ser clave para el equipo porque tuvo que llenar varios vacíos; en el jardín central, en tercera base y en el campocorto, algo que fue nuevo para él.
No obstante, no pudo terminar el año porque se lesionó una mano teniendo que ser sometido a una operación. Einar Díaz, receptor de los Indios de Cleveland, tampoco tuvo grandes números esta temporada y de igual forma quedó excluido del final de año por una lesión que requería bastante reposo. Mariano Rivera fue el primero que llegó a la lista de lesionados, lo que representó un serio problema para él y por supuesto para los Yanquis.
Rivera salió lesionado de la ingle el 8 de junio ante los Gigantes de San Francisco estando fuera de acción por 15 días.
La situación empeoró el 20 de julio ante los Medias Rojas de Boston, cuando dejó el montículo por confrontar dolores en su brazo de lanzar. Todo apuntaba a que era un pequeño tirón.
El 8 de agosto regresa para salvar un partido ante los Reales de Kansas City, pero pocos días después apareció el dolor y fue colocado otra vez en la lista de lesionados y se pensaba que no regresaría más.
Después de muchas especulaciones, se determinó que era una inflamación que necesitaba descanso y así lo hizo la dirección de los Yanquis.
El cerrador estelar de los campeones de la Liga Americana, volvió tras más de un mes de inactividad el pasado 21 de septiembre ante los Tigres de Detroit. De ahí al domingo 29 salió al montículo en cuatro ocasiones y los problemas parecen haber desaparecidos.
Un aspecto importante de Rivera fue que el 7 de mayo consiguió empatar la marca de más juegos salvados en la historia de los Yanquis de 224, que primero había registrado Dave Righetti. El día 9 rebasó la cifra.
Lee se unió a Héctor López como los únicos panameños que han bateados 100 o más hits en sus primeros cuatro años en las mayores. También superó su marca personal de cuadrangulares de 24 a 26. Olmedo Sáenz, pasó problemas con los Atléticos de Oakland de inactividad, pero una la lesión apareció en su dedo central de la mano izquierda a finales de temporada, lo que lo tenía en dudas para los “play offs”, pero todo parece solucionado.