Una vez más, el hombro truncó las esperanzas de la tenista rusa María Sharapova, que no podrá cumplir uno de sus sueños más preciados, representar a su país en unos Juegos Olímpicos.
"Me duele decirlo, pero tendré que perderme los Juegos (...) No hay ninguna oportunidad de que pueda competir en Beijing", anunció ayer Sharápova en su página web.
Según su testimonio, los médicos han detectado "dos pequeños desgarros" en su hombro tras el partido de tercera ronda disputado la víspera en el torneo de Montreal.
El capitán del equipo olímpico de tenis, Shamil Tarpischev, matizó que la decisión "definitiva" se tomará sólo después de que él y la tenista hablen por teléfono.
"El asunto de la participación de María Sharapova en los Juegos se decidirá en las próximas horas", dijo a la agencia oficial Itar-Tass.
No obstante, Tarpíschev ya le ha buscado una sustituta, Vera Zvonareva, que tenía previsto tomar parte sólo en la competencia de dobles.
No es la primera vez que el hombro interrumpe la progresión de la tenista siberiana de 21 años, ya que tanto en 2006 como en 2007 le impidió disputar varios torneos y representar a su país en la Copa Federación.
Sus crónicas molestias en el hombro derecho le granjearon no pocas críticas por parte de la prensa y los funcionarios rusos, que la acusaron de falta de compromiso con el equipo nacional.
Esos problemas parecían superados a final de la temporada pasada y principios de esta, cuando Sharapova se hizo con el Abierto de Estados Unidos y con el Abierto de Australia.
Precisamente, Sharapova había adaptado este año su calendario para poder llegar en plena forma a la cita olímpica, renunciando a la disputa de varios torneos.
El propio Tarpíschev la alabó por ello en varias ocasiones y a finales de abril anunció que se había ganado el billete a Pekín por méritos propios.
"Ya es un logro que Sharapova siga siendo rusa y no se haya nacionalizado estadounidense a pesar de residir en Florida desde los seis años de edad", dijo.