Quién no recuerda el rostro del brasileño Neymar Jr. el pasado 4 de julio de 2014, cuando un tren desbocado con colores colombianos y el nombre de Camilo Zúñiga en la placa arrolló su humanidad.
Ese día, Colombia y Brasil jugaban los cuartos de final del Mundial 2014; al final, la Canarinha se metió a las semifinales, en donde después fue ridiculizada 7-1 por Alemania.

Producto de esto, el brasileño se revolvía en el suelo inmerso en el dolor. Una fractura en la tercera vértebra lumbar fue el diagnóstico, y siete semanas en el congelador su recuperación.
Esta noche (7:00 p.m.), en la segunda fecha del Grupo C de la Copa América, ambos volverán a verse las caras en un partido oficial, y aunque han evitado entrar en polémica y provocaciones ante la prensa, hay suspicacia en el aire.
"Con Neymar está todo bien. Ya todo quedó en el pasado", afirmó Zúñiga el lunes en rueda de prensa. "Espero que no vayan a armar una polémica de esto también", advirtió el jugador del Napoli italiano.
No será la primera vez que Neymar y Zúñiga estén frente a frente, tras aquel incidente. El 5 de septiembre del año pasado, Brasil y Colombia se citaron en duelo amistoso jugado en Miami. Esa vez los jugadores se toparon en el centro del campo para el saludo inicial, eran los capitanes de sus respectivos equipos, y un abrazo selló el momento.
Antes de ese gesto en suelo yanqui, Neymar retó a Zúñiga a echarse un cubo de agua fría en el Ice Bucket Challenge, como un símbolo más de armonía. Pero el brasileño no siempre pensó así.
"Dos centímetros más profundo y hoy podría estar en una silla de ruedas. Perdónenme que llore, pero es que una cosa como esta en un momento tan importante de mi carrera...", dijo “Ney” entre lágrimas y sollozos, pocos días después de la lesión.
Menos consecuencias personales de las temidas hubo para el delantero. No hubo silla de ruedas, se recuperó y un año después puede asegurar que ha tenido la mejor temporada de su carrera. Estrella en un Barcelona con el que lo ha ganado todo y referente de nuevo de Brasil en la Copa América de la reconstrucción "canarinha".