El ejército fue remecido ayer por el proceso de un general activo y de un ex auditor militar por sus vinculaciones con el asesinato de un sindicalista opositor durante la dictadura de Augusto Pinochet.
El juez Sergio Muñoz, que investiga la muerte del sindicalista Tucapel Jiménez, procesó por complicidad al general Hernán Ramírez Hald y, horas antes, al ex auditor del ejército, general retirado Fernando Torres Silva, por encubrimiento, según abogados de derechos humanos y versiones de prensa.
Jiménez fue asesinado de cinco disparos en la cara y luego degollado con un alambre en febrero de 1982, cuando se alistaba a convocar a la primera protesta nacional contra Pinochet.