Luis Miguel se desempeña como asistente en la Dirección General de Relaciones Económicas de la cancillería panameña, pero su abolengo no le permite desligarse de una actividad en la que su apellido es prácticamente un sinónimo: Farrugia.
"Miguelito" Farrugia, como se le conoce en el ámbito hípico y familiar, tomó hace unos meses la decisión de repartir su tiempo entre la cancillería y los caballos de carreras "porque me crié en ese medio y en casa el tema de los caballos era prácticamente obligado".
Representante de una tercera generación de una familia "totalmente hípica", Luis Miguel Farrugia dice que aspira a emular las hazañas de su abuelo Luis Humberto "El Mago" Farrugia o al menos de su padre, Andrés, que es uno de los entrenadores más importantes que ha tenido el país en los últimos 30 años.
La decisión de volver a la hípica, tras un breve receso, obedece a que considera que "todo hombre debe aplicar lo que sabe hacer". Ahora, Luis Miguel Farrugia tiene una agenda diaria que consiste en llegar al hipódromo aproximadamente a las 4:45 de la mañana para retirarse, después dejar todo el orden, a cumplir sus funciones en el ministerio de Relaciones Exteriores.
Una vez que cumple con esa responsabilidad retorna al hipódromo en horas de la tarde para dar seguimiento a la cuadra de doce caballos que le han sido confiados.
Interrogado sobre el por qué tomó la decisión de volver en una época tan difícil para la hípica, Farrugia dijo que "va llegar un momento que la administración encontrará la solución al problema" y espera estar allí para participar y ganar.
Sobre sus mentores en su nuevo rol de entrenador Luis Miguel habló sobre su padre Andrés de quien dijo es "un gran consejero y un buen maestro", lo mismo que Horacio Hidalgo, quien es como su mano derecha.
A sus 31 años "Miguelito" Farrugia aspira a "poder hacer una vida dentro de la hípica y ser un buen entrenador de caballos para aplicar toda la experiencia y tradición" que sus dos generaciones anteriores le legaron.
Para ello dice contar con el apoyo de su esposa, así como abuela, doña Eleida C. de Farrugia, quien convivió junto a El Mago Farrugia y después vio triunfar a sus hijos "Lulín", Andrés y Marco, así que por qué no ver a un nieto descollar.
Sin embargo, Luis Miguel Farrugia sabe que para tener éxito no solo hace falta voluntad y apoyo del entorno familiar, sino también de los dueños de caballos de quienes espera recibir un respaldo efectivo como lo han hecho hasta ahora algunos.
"No hay tiempo bueno o tiempo malo para hacer las cosas; sencillamente se entra, y aquí estoy para hacer las cosas como me las han enseñado", terminó Farrugia.