La literatura y el cine eran sus pasiones y los que lo llevaron a ser un coleccionista de novelas, revistas, recortes de artículos de diarios y carteles del cine de oro. Ese cine en el que el drama, la tragedia, el amor, impresionantes escenarios, magistrales interpretaciones, sonido y color eran de lujo.
Aurelio “Yeyito” Llorach, allá en su Colón, consumía las producciones que llegaban a los cines. Tuvo la dicha de que su hermana, Monserrat, administraba los cines del Circuito Atlántico de Colón, por los años 50, y le regaló los carteles que se guardaban en una bodega de la empresa.

Una verdadera joya, exposición sinigual que quizá Hollywood la conserve y que hoy, aquí en Panamá, la familia Carrasco logra rescatar. Hay carteles de obras dramáticas como “Lo que el viento se llevó”, y de superhéroes de esa época como Dick Tracy y Capitán América, los que podrá observar hasta el 24 de mayo en el Museo de Arte Contemporáneo (MAC), de martes a sábado, de 10:00 a.m. a 5:00 p.m., y los domingos hasta las 4:00 p.m., por $3.00
Le correspondió a René Carrasco, sobrino de “Yeyito”, cumplir el sueño de este coleccionista, ayudado por su familia, su esposa, Josefina, sus tres hijas: Alina, Lorena y Joanna, y su madre, Monserrat, la hermana de “Yeyito”.

Las sobrinas de “Yeyito” le habían dicho a su padre que iban a montar una exposición, pero siempre entre un proyecto y otro la retrasaban, hasta que una noche abren aquel baúl y el asombro fue grandioso. Una de ellas, Lorena, viajó a los Estados Unidos y compró un escáner para preservar los carteles y hacer un inventario que mostrarían a los administradores del MAC.
Descubrieron carteles anteriores al nacimiento de su tío. El más antiguo, Resurrection, data de 1931, y su tío nació en 1935.
Además, carteles con anuncios de productos de aquella época, como crema Pond’s, desodorante Odorono, y de marcas de cigarrillos de los años 30. “Eso tiene un valor”, afirma Josefina, esposa de René, quien se resiste a que este legado muera en el cesto de la basura y está investigando cómo rescatarlo.
“Yeyito” compartía estos carteles con quienes iban a visitarlo. “La vida de Émile Zola”, “Lo que el viento se llevó” y “Cumbres borrascosas” son una muestra.
Su pasión por el cine lo llevó a Estados Unidos. En una ocasión, fue a Broadway para ver películas del cine mudo de Charles Chaplin, y según Alina, en los años 60-70 a Nueva York para ver las de Bette Davis, porque aquí ya no se veían (películas de los años 30-40). Por ello, en la exposición hay una pared con carteles de Bette Davis, a quien admiraba.
Además, viajaba para comprar libros, de los cuales hay más de 500, por lo que la muestra se denomina “El Coleccionista. Una pasión, una ciudad”, pues hay un poco de toda esa historia, contada en 50 carteles rescatados de una colección de más de 200, y de libros.
Lorena recuerda que tenía un humor muy especial y apenas se le preguntaba algo de literatura se transformaba. No olvida lo que le dijo al devolverle “Cumbres borrascosas”: “Los libros no se devuelven”.
Es que el enlace con él eran los libros, dice Alina, quien aprendió de él que cada vez que uno regala un libro debe ponerle la fecha o un dato o una referencia, “eso hace vivir ese momento”, mientras que Joanna destaca el amor que sentía por su familia. “Eso ha sido como una herencia humana de saber que los lazos familiares son importantes”.
La muestra se empezó a exhibir el 8 de abril, unos días antes del 13, cuando cumpliría 80 años. “Nosotros sentimos que fue algo de Dios que pudimos concretar este proyecto justamente a sus 80 años”, pues la exposición sería en junio.
Están muy agradecidos con la directora del MAC, Silvia Estarás, por el apoyo y las ideas para hacer posible este sueño.