El general retirado peruano Rodolfo Robles, uno de los testigos en el juicio para esclarecer el asesinato del obispo Juan Gerardi, está preocupado por una investigación que busca conocer su historial y sus tendencias políticas y sociales.
La investigación, según informó ayer, la prensa local, fue abierta el pasado 20 de abril por el embajador de Guatemala en Perú, Carlos Armando Moreira, dos días después de que Robles prestara su testimonio en el juicio por el crimen de Gerardi.
El diario "El Periódico" publicó ayer una carta que Moreira envió al Comando de Personal del Ejército de Perú (COPERE), en la que requiere información sobre las tendencias políticas y sociales del general retirado y su vinculación con organismos internacionales de derechos humanos.
La solicitud, según explica la misiva, se hace en virtud de que Robles se ha constituido en acusador público del Ejército de Guatemala como autor de crímenes contra la humanidad y violación de los derechos humanos.
Robles asesora desde hace unos dos años a la Fundación Myrna Mack y a la Facultad de Ciencias Sociales (FLACSO), sección Guatemala, en asuntos militares.
En su testimonio al Tribunal Tercero de Sentencia que juzgó y condenó a tres militares y un sacerdote por el asesinato de Gerardi, perpetrado el 26 de abril de 1998, el general retirado peruano sustento la teoría del móvil político.