Las manecillas del reloj aligeran el paso. Se acerca la hora esperada entre dientes y espadas. El Imperio Catalán recibe a la Galaxia Blanca en las coordenadas justas: 90 minutos en el Camp Nou y 270 millones invertidos por el Madrid.
Dos proyectos distintos, enfrentados en su máxima expresión... entre papelitos, latidos e ilusión. De premio serás James Bond y de castigo Sancho Panza.
Aunque en la frontera está el empate, nadie buscará por denominación comun ese punto equidistante. El mundo entero les exige espectáculo, acción, héroes y villanos... quieren Piratas del Caribe... no quieren la Isla de Gilligan.
Novatos de experiencia
Kaká, Benzema, Cristiano Ronaldo y Xabi Alonso ya han envido el mensaje: nunca habiamos estado en un partido como éste. Es decir: los motores correrán al máximo, la adrenalina vibrará en la sangre, más escarlata en noches como ésta...
Si, así es Neruda, en noches como está la tuve entre mis brazos... En Barcelona serán las 7:00 p.m., en Panamá seis horas menos... y donde sea que se vea el clásico es el mismo sentimiento: to be or not to be. El tripletista
Si en la Guerra de las Galaxias, George Lucas hizo magia, con Pep Guardiola el Barcelona tiene en Iniesta, Xavi y Messi la trilogía ideal. Agreguemos la calidad de Alves, Pique, Ibra, Puyol, Henry, Toure, Abidal y Valdés.
Reparto de lujo para este equipo que hace soñar a sus fanáticos... a ritmo de cañones el Barcelona pone al rival a temblar y se crece ante los grandes... Pum Pum Pum... cuidado Madrid. Yo soy Ronaldo
A la víspera ha sido Cristiano Ronaldo el que ha dado la cara para vender la ilusión y menospreciar al rival. Esto ha servido para levantar el ánimo del equipo, de la ciudad y del mundo que se viste de blanco, como nubes de algodón.
Pero no sólo es el portugués, el talento del equipo, que pasa desde Iker, Lass, Kaká e Higuaín en funcionamiento es un Ferrari, el problema es arrancar el auto, porque el dinero para comprarlo ya lo puso Florentino.
Para eso está Pellegrini. Esos señores de otrora, simplón, bonachón, semi bohemio... un personaje de bajo perfil, que llega a la fiesta con el mejor auto: imposible que no lo vean. ¿Quién gana?
La magia del fútbol es incontenible. Es imprevista. Por lógica debería ganar el Barcelona, por inversión el Real Madrid, y hasta el empate se puede tentar. Cada quién pondrá su manzana en el Edén. Eva desnuda y Adán desesperado buscando donde ver el Barcelona-Real Madrid.