Con su humildad y espontaneidad que lo ha hecho grande y cargando en sus brazos a su nenita, Karla, de sólo un año, el pelotero panameño Carlos Noriel Lee se mostró agradecido de estar nuevamente en Panamá, donde es un verdadero ejemplo para los jóvenes que le gusta el béisbol.
Lee, quien fue de lejos el mejor de los nueve peloteros panameños que tomaron parte este año en las Grandes Ligas, con un respetable promedio de .291; 31 jonrones, su más alta producción hasta ahora y 113 carreras remolcadas, sólo a 5 de la lograda por Ben Oglivie durante 1982, participó ayer en una concurrida conferencia de prensa con cronistas especializados en béisbol, donde afirmó que no recibió el permiso para jugar por Panamá en el torneo Panamericano a finales de este mes.
"Me hubiese gustado defender nuevamente los colores panameños, pero la organización me mandó a descansar a tiempo completo, así que tampoco he pensado en jugar pelota invernal en el Caribe", añadió el pelotero coclesano, quien este año se convierte en agente libre.
Lee afirmó que se siente muy a gusto con los Medias Blancas de Chicago y que espera paciente que esa organización le ofrezca un contrato que valga la pena. No quiso mencionar cifras, pero sí algo que demuestre lo que él realmente se merece, por lo que aporta para el equipo.
"Ahora mismo ellos están concentrados en el cuerpo de lanzadores y después analizarán la situación de los otros peloteros", indicó. Adelantó que el dominicano Bartolo Colón será una de las cartas nuevamente el próximo año, al igual que Roberto Alomar. "Será un equipo que nuevamente dará la batalla", manifestó.
Sobre su magnífico año que tuvo, Lee indicó que la preparación, el sacrificio y el deseo de ayudar a su equipo, lo inspiraron mucho en su presentación, además de que se presentó con casi diez libras menos. Lee dijo que al principio de la temporada se sentía frío, indeciso, pero que cogió el paso poco a poco. "Terminé fuerte a pesar de tener un leve problema en uno de mis tobillos", dijo.
El grandes ligas panameño reveló a la crónica deportiva que en algunos momentos no se sintió a gusto por la ubicación que era utilizado en el orden al bate. "Una veces lo hacía como segundo bate, moviendo a los corredores, sacrificandome; en otras era el cuarto, quinto y sexto bate. "A mí me gusta traer hombres para el plato, por lo que la posición de quinto bate es donde más cómodo me siento", agregó.
Lee simpatiza con los Medias Rojas de Boston en la Liga Americana para llegar a la Serie Mundial ante los Gigantes de San Francisco, pero que al final, el equipo de Barry Bonds se llevará el título. A criterio del "slugger" coclesano, los Medias Blancas de Chicago se confiaron mucho al final de la temporada.
"Nosotros sabíamos que teníamos un equipo para pasar a la siguiente ronda, pero nos relajamos mucho. "Disfrutamos más celebrando nuestra buena actuación ante los Mellizos de Minnesota que resistir el final y ganar los partidos que nos pondrían en los playoffs", comentó.
También Lee se refirió a su rapidez en las bases, su forma agresiva de jugar en los jardines y paciencia en el plato. "Simplemente eran las ganas de ganar. Puse todo de mi parte para ayudar a mi equipo en todas las facetas del juego, ya sea bateando, robando bases o atrapando palos en los jardines, muchas veces, lanzándome de cabeza". "Lo importante era ganar y pasar a la otra ronda, pero no se pudo", siguió diciendo.
Lee también recordó el período cuando los Yankees de Nueva York estuvieron interesados en sus servicios. "Hubo el contacto y la disposición, pero al final no se concretó. Ahora mismo, no hay planes de irme para ningun otro equipo que no sea los Medias Blancas del Chicago, donde me siento realmente bien, con amigos y con gente que me aprecian", señaló a los periodistas.