Jaime Penedo expresó ayer con sus declaraciones la sensación general que se tiene desde dentro de la selección de Panamá, el discurso que se ha vendido durante todo el proceso de Julio César Dely Valdés: la Roja es una buena visitante.
“Sabemos que somos un gran visitante, tengo la fe que vamos a seguir sumando”, fueron las palabras del arquero.
Sin embargo, las estadísticas de los últimos encuentros que Panamá ha jugado a domicilio no respaldan esta opinión. Hoy, la situación debe variar. El equipo dirigido por “El Panagol” debe volver a sus orígenes y sacar un resultado positivo ante Estados Unidos, cuando ambos oncenos choquen desde las 9:00 p.m. en el CenturyLink Field, en la acción de la quinta fecha de la Hexagonal final de Concacaf.
Las dos primeras visitas del combinado istmeño en eliminatoria mundialista, en la era Dely Valdés, se contaron por victorias. Entre septiembre y octubre de 2011, la Roja se impuso por 2-1 a Nicaragua y por 5-0 a Dominica.
A este par de triunfos le siguió el más importante que se ha obtenido bajo el mando del timonel colonense fuera de casa, cuando en el arranque de la tercera fase se venció 2-0 a Honduras, en un estadio Olímpico Metropolitano en el que pocos rivales habían podido sumar siquiera un punto.
Pero de ahí en adelante, los resultados a domicilio para la Roja no han sido los mejores, tanto así que el conjunto canalero no ha podido volver a sumar de a tres fuera de su feudo.
Tras el choque ante los catrachos, Panamá visitó Canadá, cayendo 1-0; luego fue a Cuba y empató 1-1, y, por último, invadió territorio jamaiquino e igualó 1-1 con el seleccionado local.
Cabe resaltar que desde el triunfo ante los hondureños, Panamá nunca se ha podido poner por delante en la pizarra cuando juega afuera.
El saldo de esta secuencia de cotejos es de una derrota y dos empates, con tres goles en contra y dos a favor.
La Roja intentará hoy cambiar su mala racha para seguir dentro de los cuatro primeros puestos de la Hexagonal final.