En aras del bienestar del deporte nacional, la relación entre el Comité Olímpico de Panamá (COP) y PANDEPORTES debe ser armoniosa, es cierto.
Lo que no es correcto es que el COP pretenda que una institución estatal le brinde apoyo, y luego cierre filas para no escuchar propuestas e impedir, de manera absurda, que algunos atletas compitan en el ciclo olímpico, sólo porque pertenecen a federaciones que ellos ignoran por conveniencia.
Ojalá que el diálogo y la buena voluntad reinen, y que se entienda que a las justas regionales deben ir los mejores atletas. Esperamos que las pugnas entre dirigentes no afecten a ningún deportista, porque si no es así, ¡qué mal veo el panorama!