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¿Tienes culillo?


“Si algo me espanta del cielo y del infierno es que no hay libertad” Tito Piedra

No mires con reservas la palabra “culillo”, parece sucia, pero no lo es. Si no me crees, pregúntale a mi estimado Ariel Barría. Además, no hay palabras sucias. Las palabras son palabras, la porquería la ponemos nosotros. Culillo o culillera no es más que un estremecimiento que contrae el esfínter anal, producido por un temor que no llega a terror. Cuando sufrimos un miedo que no alcanza a hacer temblar todo el cuerpo, un miedito no denigrante, un ligero escalofrío que somos capaces de enfrentar, lo reconocemos y catalogamos como “culillo”. No perdamos esa panameñísima palabra, además de simpática es gráfica y funcional.

En estos tiempos podríamos usar “culillo” para describir el miedito que provoca la palabra “reelección” entre políticos que están a la espera del poder. La reelección debería asustar a todos cuando el pretendiente a reelegirse es un granuja o cuando sospechamos que su reelección sería como dicen los que saben del negocio avícola: "de F a T". El amplio poder del presidente actual, lo señala como el más cercano a lograr una reelección. Esto a la oposición le da culillo.

 

Estoy tan seguro de mi voto en contra de una mala reelección que no entiendo por qué no permitirla. Lo que debemos cambiar es la duración tanto de presidente como de Legisladores. Cinco años es demasiado. Cuatro años bastan al pueblo para calificarlos. Si salen buenos, podríamos reelegirlos: ocho años –y para de contar–. Ocho años son suficientes para desarrollar los buenos proyectos –si tienen alguno–. Más de una reelección acabaría acostumbrando a estos hombres a mandar y a nosotros obedecerlos, lo cual dice Simón –el Bolívar– es ominoso. Sueño de opio pensar que nuestros legisladores reduzcan su tiempo de vendimia, pero los constitucionalistas deben hacer lo posible para que la reelección de depredadores sea difícil sino imposible. Con la mayoría ahorraríamos gastos inútiles si recortamos su tiempo.

Una oposición unida y preparada no debería temer a una campaña reelectiva de ningún presidente. Pero sabemos que sería más fácil ensillar un jabalí en celo, o extraer una phthirius pubis (parásito pedicúlido, sí, una ladilla) con un guante de boxeo, que los diferentes líderes de la oposición cedan su candidatura presidencial por el mejor (o la mejor) que puedan sacar de sus mágicas chisteras. Me parece que la culillera irá en crescendo hasta convertirse en pavo real, digo, real pavor. Si reelegimos, la culpa siempre será nuestra.


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782012
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América